Un dato aquí...
- Anto-azul

- 24 jul 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 13 ago 2025

Hoy, me encontré con un estudio publicado en The Journal of Behavioral Science (2019) sobre traumas infantiles y autocuidado en mujeres adultas. Allí se decía que existía una fuerte correlación entre dinámicas de cuidado compulsivo y experiencias tempranas de invalidación emocional.
Entonces me pregunté ¿acaso camuflamos la entrega incondicional como evasión emocional? Conocemos la respuesta; desde mi experiencia, creo que intuitivamente interiorizamos el mandato de ser cuidadoras, no como una elección totalmente libre, sino como rol asignado culturalmente.
Las mujeres mayoritariamente hemos sido educadas para sostener, nutrir, y muchas veces, postergarnos. Esta realidad afecta especialmente a quienes, desde pequeñas, sintieron que de alguna manera, solo serían amadas si eran útiles o sumisas. Nadie lo dice pero este tipo de memoria elaborada, se convierte en un patrón de vida.
Sanar implica cuestionar estos mandatos, con amor, pero con firmeza. Como señala la antropóloga Marcela Lagarde: "Las mujeres debemos aprender a cuidarnos a nosotras mismas con la misma dedicación con la que cuidamos a los demás".
Desde lo más profundo de mi ser y de un modo consiente, me asaltan inuietudes que surgen desde esquinas opuestas ¿Cuántas veces podemos postergarnos por alguien más? - ¿Hoy de qué manera procuramos autocuidados?
Que sigamos celebrando cuidados propios con amor y procuremos extenderlos hasta una hermosa red -de cuidados-.


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