Caminantes de la vida
- Anto-azul

- 2 jul 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 30 jul 2025

“Caminaré ligera como la tierra cuando no le temen las raíces.”
– Alejandra Pizarnik
Dónde inicia el camino, ¿cuándo es idea, cuándo es comienzo o cuándo los pies empiezan a avanzar?
El rayo de sol, la fatiga y la misma ilusión como partes de un solo proceso.
Benditos sean tantos caminos y bendito hacer emoción y cansancio al mismo tiempo, al procurar transitar cada día: pasito a pasito, un poco más allá, pero otras veces (en términos lineales) más acá.
Hoy, el día no ha estado chévere, el camino más bien ha sido un poco fangoso, un tanto inclinado y bastante presuroso, sin embargo, respiro nuevamente, recuerdo mi mortalidad con su fragilidad, insisto en mirar atrás y ver lo que ya tiene huella de andar, y zaz, olvido por unos segundos esa tentación de desistir.
Ahora, recuerdo que se vale pausar, se vale cansarse, se vale gritar, girar, cambiar de camino. Incluso se vale llorar por desandar.
Lo que fue camino sirve como impulso: tomar aire, rebrujar alguna chispa interior y sobretodo, después de ese alto inmediato, luchar por continuar...


Comentarios