top of page
Buscar

***Una llamada***


Aquella llamada me atravesó. Cuando me dijiste que no querías vivir más, entendí que no podía quedarme callada, que tu silencio pesaba demasiado como para cargarlo sola. No era un secreto para guardar. Era una herida pidiendo compañía. Por eso busqué manos, voces, presencia -aun cuando te doliera- porque cuidarte era no dejarte a tu voluntad.


Al principio quedé muda, no por falta de amor, sino porque comprendí que hay silencios que no cuidan. No era un secreto generoso, era una carga que te estaba hundiendo y supe que debía activar una red -incluso en contra de tu voluntad- porque a veces amar es no obedecer al abismo.


Quiero que sepas, que esto que hoy duele no te define, tampoco te encierra para siempre. Que incluso en los días más frágiles, sigues siendo más de lo que alcanzas a ver.

Quiero decirte -con cuidado y con amor-, que incluso lo más oscuro se mueve; que nada permanece intacto para siempre y que aunque muchas veces así lo sientas, tu alma libre no pertenece únicamente a la soledad.


Eres mucho más que este instante de quiebre. Eres historia, lazo, presencia. Aun cuando la fuerza flaquea, algo en ti permanece de pie. Vivir, a veces no es tener respuestas. Es quedarse. Quedarse un día más. Respirar. Permitir que alguien camine contigo.


Por eso, con todo y por todo, quiero que sepas que continuaré, paso a paso acompañando tu andar.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Conversación abcdefghijklmnopqrstuvwxyz

A veces creemos que las conversaciones difíciles solo ocurren con los demás: cuando hay que poner límites, aclarar una herida, nombrar una incomodidad o decir una verdad con cuidado. Y sí, aunque no s

 
 
 
Semanas de silencio

A veces vuelve así: sin aviso, como una marea antigua que conoce de memoria el camino al pecho. Vuelve apretando, haciendo nudo, trayendo consigo esas ganas de llorar que se quedan suspendidas, inconc

 
 
 

Comentarios


bottom of page